Actas Presenciales: el notario como testigo

Las actas presenciales es uno de los diversos tipos de actas que puede levantar un notario. Estas se refieren a cuando el notario otorga validez jurídica a un hecho al asistir al mismo de forma presencial. Es decir, es testigo del hecho y da fe pública de dicho acontecimiento. Este tipo de actas se limitan a lo que el notario percibe con sus sentidos, o lo que es lo mismo, no se incluye una valoración o juicio legal por su parte.

¿En qué casos se pueden pedir las actas presenciales?

En las actas presenciales se deja constancia de situaciones que solo se validan jurídicamente a través de la presencia de un notario. Algunas de estas situaciones pueden ser:

  • Acreditación de daños a una propiedad privada. Una persona quiere que un notario de fe de que su propiedad ha sido dañada por una acción natural o provocada. El acta puede servir para reclamar la reparación de los daños.
  • Constancia del estado actual de una vivienda. Un nuevo inquilino de una vivienda quiere dejar constancia de cara al futuro de que la vivienda que ha alquilado presenta una serie de deficiencias o problemas. El acta evita una reclamación futura.
  • Riesgos de inundaciones y derrumbes. Un propietario pide al notario que de fe de que su propiedad está en una zona de riesgo o derrumbes. Si estos se producen podrá demostrar que advirtió previamente del riesgo.
  • Estado de vivienda tras finalizar el inquilinato. Un inquilino que abandona una vivienda quiere dejar constancia de su estado para que el propietario no le atribuya posteriormente daños que no ha provocado y que por lo tanto se le restituya la paga y señal o, simplemente, no haya ninguna reclamación.
  • Constancia de entrada en propiedad privada. Una persona quiere dejar constancia de que ha entrado en una propiedad privada.
  • Declaración de herederos cuando no se ha dejado testamento. Los herederos de un fallecido sin testamento pueden dejar constancia de cuál es su decisión sobre los bienes de la persona fallecida.
  • Actas de juntas de comunidad. Un notario puede dar fe legal de lo aprobado en una junta de comunidad. Esto impide cualquier reclamación de un vecino en base a afirmar que lo que hace la comunidad no es lo que aprobó la junta de propietarios.
  • Actas de entrega de cosas o documentos. El acta puede servir para dar fe a una entrega de documentos.

Las actas de presencia funcionan como medio de prueba legal ante un juicio penal. El notario puede autorizar la toma de fotografías para dejar constancia de la validez del acta.

El coste de un acta presencial

El coste de un acta presencial en España alcanza la suma de 60 euros, el cual puede incrementarse dependiendo de los siguientes factores:

  • Horas de actuación del notario.
  • Cantidad de folios del acta.
  • Incorporación de fotos.
  • Gastos de traslados.

Documentos requeridos para solicitar un acta presencial

Los documentos requeridos para las actas presenciales son los siguientes:

  • DNI.
  • NIE.
  • Pasaporte (si aplica).
  • Copia de la escritura de propiedad del inmueble (si aplica).
  • Copias de actas constitutivas de asamblea en caso de junta comunal o junta constitutiva.

¿Cuáles son las características jurídicas de las actas presenciales?

Las actas presenciales tienen las siguientes características:

  • Interés legítimo por parte del solicitante.
  • Conducta del notario legal, sin incurrir en violaciones judiciales ni administrativas.
  • Su actuación debe notificarse a las partes.
  • El procedimiento legal por parte del notario debe ser imparcial.
  • El acta debe recabar información verídica sin inducir a confusión que produzca dudas sobre su validez jurídica.
  • El acta se custodia y protocoliza por el fedatario que la autorice. Las copias certificadas las solicita la parte interesada en conocer su contenido, al igual que la autoridad judicial en los casos en que intervenga la materia penal.

El alcance jurídico de las actas presenciales

El alcance jurídico de un acta presencial se establece en el reglamento notarial en sus artículos 144 el que estipula lo siguiente: Las actas notariales presenciales tienen la función de dar fe a un hecho percibido por el notario, cuando su naturaleza no pueda calificarse en actas o contratos, ni pueda someterse a juicios o calificaciones por parte del notario.

En el artículo 198 del mismo reglamento se establece la potestad jurídica del notario para validar las actas de presencia en el cual se consta lo siguiente: Los notarios previa instancia de parte extenderá y autorizará actas notariales en las cuales se consignen hechos y circunstancias que presencie o les consten, las cuales no puedan ser objeto de contrato.